50 frases de Pablo Neruda (románticas y poéticas) ❤

La figura de Pablo Neruda ha sido una de las más influyentes del siglo XX. Sus frases y poemas han quedado para la posteridad.
Las mejores frases de una de las figuras más influyentes del siglo XX. | Wikipedia

 

Pablo Neruda fue un poeta chileno que nació en 1904. Está considerado como uno de los personajes, poetas y artistas más influyentes y destacados del siglo XX. Ganó el Premio Nobel de Literatura en 1971 y fue reconocido con un doctorado honoris causa por la Universidad de Oxford. En este artículo podrás disfrutar de las mejores frases de Pablo Neruda, frases que han marcado en la historia de la literatura. 

Además también tuvo una vida política activa, siendo miembro del Comité Central del Partido Comunista, senador, embajador en Francia y precandidato a la presidencia de su país.

Frases de Pablo Neruda preciosase

A continuación os presentamos las mejores y más celebradas frases de Pablo Neruda:

1Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas.

2Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida.

3La risa es el lenguaje del alma.

4En un beso, sabrás todo lo que he callado.

5Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.

6Es tan corto el amor y es tan largo el olvido.

7El fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan.

8La suerte es el pretexto de los fracasados.

9Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí.

10Hay que sentarse a la orilla del pozo de la sombra y pescar luz caída con paciencia.

11Hay un cierto placer en la locura, que solo el loco lo conoce.

12Pero a partir de cada crimen nacen balas que un día buscar en dónde se encuentra el corazón.

13Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano.

14De pronto mientras ibas conmigo te toqué y se detuvo mi vida: frente a mis ojos estabas, reinándome, y reinas. Como hoguera en los bosques el fuego es tu reino.

15Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

16La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

17Eres libre de tomar las opciones que quieras, pero eres prisionero de sus consecuencias.

18La verdad es que no hay verdad.

19Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido.

20El vino mueve la primavera, crece como una planta la alegría. Caen muros, peñascos, se cierran los abismos, nace el canto.

21En mi casa he reunido juguetes pequeños y grandes, sin los cuales no podría vivir. El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.

22Debajo de tu piel vive la luna.

23Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía que salir el destino.

24Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso, ¡qué soledad errante hasta tu compañía!

25¿Por qué se suicidan las hojas cuando se sienten amarillas?

26Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.

27No he salido de ti cuando me alejo.

28Para que nada nos separe que nada nos una.

29Por qué se me vendrá todo el amor de golpe cuando me siento triste, y te siento lejana…

30Y uno por uno las noches entre nuestras ciudades separadas se unen a la noche que nos une.

31Amo tus pies porque anduvieron sobre la tierra y sobre el viento y sobre el agua, hasta que me encontraron.

32El amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia y muere por olvido.

33Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, justamente éstas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados.

34Para mi corazón basta tu pecho, para mi libertad bastan tus alas.

35Sentir el amor de las personas a quienes amamos es un fuego que alimenta nuestra vida.

36Todo era de los otros y de nadie, hasta que tu belleza y tu pobreza llenaron el otoño de regalos.

37Las lágrimas que no se lloran, ¿esperan en pequeños lagos?, ¿o serán ríos invisibles que corren hacia la tristeza?

38La timidez es una condición ajena al corazón, una categoría, una dimensión que desemboca en la soledad.

39Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía.

40Te amo como ciertas cosas oscuras son para ser amados, secretamente, entre la sombra y el alma.

41Estoy mirando, oyendo, con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo.

42Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.

43Y si no das más, tan solo encuentra lo que hay en tus manos, piensa que dar amor nunca es en vano. Sigue adelante sin mirar atrás.

44Desnuda eres tan simple como una de tus manos: lisa, terrestre, mínima, redonda, transparente. Tienes líneas de luna, caminos de manzana.

45Me piden lo profético que hay en mí, con melancolía y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confuso.

46De todas partes salta la semilla, todas las ideas son exóticas, esperamos cada día cambios inmensos, vivimos con entusiasmo la mutación del orden humano.

47¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?

48Muere lentamente quien evita una pasión. Y su remolino de emociones.

49No te amo como si fueras rosa de sal, topacio o flecha de claveles que propagan el fuego.

50El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti.