▷ 60 frases de Julio César para la historia 🤓

Su gran destreza como orador, ha dejado huella a lo largo de la historia con míticas frases de Julio César.e
Julio César, uno de los personajes más importantes en la historia de Roma. | Cedida

 

Bien conocido por todos, Cayo Julio César fue un militar y político de Roma del siglo I a.C. Poseía una gran destreza como estratega, político, orador y prosista, lo que le permitió ganar varias batallas y conseguir el control absoluto del poder. Se propuso llevar a cabo una serie de reformas para mantener la influencia que cada vez más tenía Roma sobre el Mediterráneo.

Muchas de las frases de Julio César han quedado para la posteridad y son el reflejo de los pensamientos y manera de actuar.  

 

Frases célebres Julio César

A continuación os presentamos las frases más representativas y destacadas del político romano Julio César:

1Los cobardes agonizan muchas veces antes de morir... Los valientes ni se enteran de su muerte.

2En la guerra los acontecimientos importantes son el resultado de causas triviales.

3Los hombres creen gustosamente aquello que se acomoda a sus deseos.

4Por lo general, los hombres creen fácilmente lo que desean.

5Soy constante, como la estrella en el norte.

6Las grandes cosas deben realizarse sin dudar, así las posibles dificultades no serán capaces de detenerte.

7Es mejor morir que vivir esperando la muerte.

8Encontré Roma una ciudad de ladrillos y la dejé echa una ciudad de mármol.

9No ha aprendido la lección de la vida aquel que cada día no supera un miedo.

10Todos los hombres que reflexionan sobre los asuntos controversiales deberían ser libres de odio, amistad, ira y pena.

11Toda Galia está dividida en tres partes.

12No me importa si me respetan, mientras me teman.

13Es excelente tener la fuerza de un gigante, pero es tiránico usarla como un gigante.

14Sólo es arrogancia si fallo.

15Todos los malos precedentes comienzan como medidas justificadas.

16El peligro sabe bien que el César es más peligroso que él.

17La causa es: mi voluntad. No iré. Eso es suficiente para satisfacer al senado.

18El César saldrá adelante. Las cosas que me amenazan nunca han visto más que mi espalda, cuando ellas ven la cara del César, desaparecen.

19Los dioses hacen esto en la vergüenza de la cobardía.

20Somos dos leones hechos camada en un día, y yo, el más antiguo y terrible.

21El César debe ser una bestia sin corazón.

22El César no hace mal, no sin causa.

23Oigo un cántico, más agudo que toda la música, grita ¡César!

24Ven mi mano derecha, que éste oído es sordo y dime lo que verdaderamente piensas de él.

25Muchos de ustedes hoy aquí lucharon contra mí, muchos de ustedes desearon mi muerte, muchos de ustedes tal vez aun la desean.

26Únanse a mí para construir una nueva Roma, una Roma que ofrezca paz, justicia y tierra para todos sus ciudadanos, no solo los pocos privilegiados.

27Opóngase a mí y Roma no los perdonará una segunda vez.

28¡Senadores! La guerra ha terminado.

29Esta disputa entre ustedes debe terminar, Roma quiere que ambos estén en paz.

30Debemos ganar o morir.

31Mientras sea capaz de subirse a un caballo ¡Es peligroso!

32En el futuro recordarán que solo yo y nadie más les ofreció misericordia.

33¿Pueden imaginar un sacrilegio más terrible, que el que nuestra amada república esté en las manos de unos dementes?

34La suerte, que tiene un gran poder en varios asuntos, especialmente en la guerra, puede provocar grandes cambios en una situación donde existan muy pocas fuerzas.

35Estoy dispuesto a recurrir a lo que sea, a someterme a cualquier cosa, por el bien de todo el pueblo.

36Quienes están alrededor de las figuras públicas ni siquiera deberían estar bajo sospecha

37De todas las maravillas que aún he oído, me parece extraño que los hombres tengan miedo.

38Llora por la destrucción y deja caer a los perros de guerra.

39Siempre he considerado la dignidad de la República de mayor importancia que la vida.

40Era costumbre de los dioses de vez en cuando brindar prosperidad y una larga impunidad a los hombres a quienes tenían la intención de castigar por sus crímenes, para que en una vuelta de la suerte los hiciera sufrir más.

41Sin entrenamiento, no existe el conocimiento. Sin conocimiento, no existe la confianza. Sin confianza, la victoria no existe.

42No guardo rencor y no busco venganza. Simplemente tengo esta demanda… que se unan conmigo en la construcción de una nueva Roma, una Roma que ofrezca justicia, paz, y la tierra a todos sus ciudadanos, no solo de unos pocos privilegiados.

43Cuando los tambores de guerra hayan alcanzado su punto más crítico, la sangre hierva con odio y la mente esté totalmente cerrada, el líder no tendrá la necesidad de apoderarse de los derechos de los ciudadanos.

44El mal que hacen los hombres vive después de ellos; el bien a menudo es enterrado con sus huesos.

45El enemigo más grande siempre se esconderá en el último lugar en el que buscarías.

46Como regla general, lo que está lejos de la vista perturba las mentes de los hombres, mucho más que aquello que pueden ver.

47Es mejor sufrir una vez que estar en un sufrimiento perpetuo.

48Si fallo, es simplemente porque tengo demasiado orgullo y ambición.

49El que conquista dos veces es quien muestra misericordia a los conquistadores.

50No existen trucos en la fe simple.

51En extremo peligro el miedo no se compadece.

52La diferencia entre una República y un Imperio es la lealtad del ejército.

53Existe una marea en los asuntos de los hombres que tomada en el diluvio conduce a la fortuna.

54En un mar tan lleno, ahora estamos a flote, y debemos seguir la corriente.

55Déjame correr y lucharé con cosas que todos piensan que son imposibles.

56Vamos al sitio donde los dioses nos han mostrado el camino y la injusticia de nuestros enemigos nos llama.

57Es un derecho de guerra para los conquistadores tratar como les plazca a aquellos a los que han conquistado.

58Creer es la esencia de la vida.

59Vine, vi, vencí

60La suerte está echada.