60 frases de Federico García Lorca ▷ Amor, Vida y Amistad ◁ ❤

Las citas célebres más importantes de un artista español fundamental del siglo XX.
Las mejores frases de Federico García Lorca sobre la vida y el amor. | Archivo.
 

El genio poeta, dramaturgo y director teatral Federico García Lorca (1898-1936) revolucionó los círculos intelectuales y artísticos de su tiempo al integrar el simbolismo, el futurismo y el surrealismo en las creaciones españolas. Las frases de Federico García Lorca que te presentamos a continuación son una buena carta de presentación de su personalidad extraordinaria. 

Su genio creativo, que influenció las artes y las letras españolas de generaciones posteriores, estuvo estrechamente ligado a la vida social, pues hizo amistad con figuras como Luis Buñuel y Salvador Dalí, y al contexto político. Al regresar a España en 1930 después de su estancia en Nueva York apoyó la República y las políticas culturales de la izquierda.

Además de varios poemarios y obras literarias, Lorca fue el director del Teatro Universitario La Barraca que, bajo los auspicios del Ministerio de Educación, pretendía llevar las artes a las zonas rurales. Al estallar la guerra tomó abiertamente partido contra el fascismo, y fue ejecutado en el camino de Víznar a Alfacar, en Granada, la noche del 18 de agosto de 1936.

 

 

Las mejores frases de Federico García Lorca

Con estas citas célebres que leerás a continuación podrás penetrar en el alma de uno de los artistas más sensibles de la cultura española contemporánea: frases de Federico García Lorca sobre la vida y el amor.

1El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana.

2Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.

3Esperando, el nudo se deshace y la fruta madura.

4Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar. -

5La soledad es la gran talladora del espíritu.

6El que quiere arañar la luna, se arañará el corazón.

7A menudo me he perdido en el mar, con las orejas llenas de flores recién cortadas, la lengua llena de amor y agonía.

8El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta.

9La poesía no quiere adeptos, sino amantes.

10La mujer no ha nacido para que se la comprenda, sino para que se la ame.

11El hombre famoso tiene la amargura de llevar el pecho frío y traspasado por linternas sordas que dirigen sobre ellos otro.

12Hoy en mi corazón hay un vago temblor de estrellas y todas las rosas son tan blancas como mi dolor.

13Como no me he preocupado de nacer, tampoco me preocupo de morir.

14En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida.

15La agonía física, biológica, natural de un cuerpo por hambre, sed o frío dura poco, muy poco. Pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

16No soy un hombre, ni un poeta, ni una hoja, sino un pulso herido que presiente el más allá.

17¡Ay, que trabajo me cuesta, quererte como te quiero!

18Los dos elementos que el viajero captura por primera vez en la gran ciudad son la arquitectura humana y el ritmo furioso. Geometría y angustia.

19Mi lengua está perforada con vidrio.

20Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña.

21Sin ningún viento, ¡hazme caso! Gira, corazón; gira, corazón.

22Vamos al rincón oscuro, donde yo siempre te quiera, que no me importa la gente, ni el veneno que nos echa.

23Nada turba los siglos pasados. No podemos arrancar un suspiro de lo viejo.

24Lo que más me importa es vivir.

25La nieve del alma tiene copos de besos y escenas que se hundieron en la sombra o en la luz del que las piensa.

26En España, los muertos están más vivos que los muertos de cualquier otro país en el mundo.

27¡Qué trabajo nos cuesta traspasar los umbrales de todas las puertas!

28He llegado a la línea donde cesa la nostalgia y la gota de llanto se transforma en alabastro de espíritu.

29Hay almas a las que uno tiene ganas de asomarse, como a una ventana llena de sol.

30Los pueblos son libros. Las ciudades periódicos mentirosos.

31Hay cosas encerradas dentro de los muros que, si salieran de pronto a la calle y gritaran, llenarían el mundo.

32Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo, y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.

33Cada paso que damos en la tierra nos lleva a un mundo nuevo.

34A quien dices el secreto das tu libertad.

35Siempre estaré del lado de aquellos que no tienen nada y que ni siquiera pueden disfrutar de nada de lo que tienen en paz.

36No hay nada más poético y terrible que la batalla de los rascacielos con los cielos que los cubren.

37La vida es la risa en medio de un rosario de la muerte.

38La suerte viene a quien menos la aguarda.

39Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.

40Aquellos que temen a la muerte, la llevarán sobre sus hombros.

41Cada minuto, cada persona, cada actitud puede ser el germen de una obra dramática.

42Andalucía es increíble. Oriente sin veneno. Occidente sin acción.

43La traducción destroza el espíritu del lenguaje.

44El español que no ha estado en América no sabe qué es España.

45Pero el dos no ha sido nunca un número porque es una angustia y su sombra.

46Corazón. ¿Por qué mandas en mí, si yo no quiero?

47Si la esperanza se apaga y la Babel se comienza, ¿qué antorcha iluminará los caminos en la Tierra?

48Oye, hijo mío, el silencio. Es un silencio ondulado, un silencio donde resbalan valles y ecos y que inclina las frentes hacia el suelo.

49El lenguaje del pueblo pone los versos en diminutivo. Nada tan incitante para la confidencia y el amor.

50Llena pues de palabras mi locura o déjame vivir en mi serena noche del alma, para siempre oscura.

51En el corazón de todo gran arte hay una melancolía esencial.

52El espejo es el rocío de la madre, el libro de los crepúsculos disecados, el eco convertido en carne.

53Cuando me voy de tu lado siento un despego grande y así como un nudo en la garganta.

54Muerte, muerte solitaria, debajo de las hojas secas.

55Adán y Eva. La serpiente rompió el espejo en mil pedazos, y la manzana era su roca.

56En el jardín moriré. En el rosal me matarán.

57Así como la vegetación liviana e ingrávida del salitre flota sobre las viejas paredes de las casas tan pronto como el dueño se descuida, la vocación literaria brota en usted.

58Sólo el misterio nos permite vivir. Sólo el misterio.

59No hay un camino recto en este mundo. Solo un laberinto gigante de cruces e intersecciones.

60Muerte, muerte cruel, deja una rama verde por amor.