60 frases de ▷ Calderón de la Barca ◁ memorables

Las frases más emblemáticas de Calderón de la Barca extraídas de sus obras de teatro.
Calderón de la Barca, insignia literaria del barroco del Siglo de Oro | Wikimedia Commons

 

Pedro Calderón de la Barca nació en Madrid en 1600 y está considerado como uno de los mejores escritores de su época, especialmente por su teatro, y una de las insignias literarias del barroco del Siglo de Oro. Además de escritor, poeta y dramaturgo, Calderón de la Barca también fue caballero de la Orden de Santiago. 

Su obra está considerada como la culminación del teatro de estilo barroco español y su figura está reconocida a nivel nacional y mundial como uno de los más destacados dramaturgos de la historia.

La mayor parte de su obra son comedias y autos sacramentales. De estos trabajos hemos extraído las frases de Calderón de la Barca más populares.

Frases célebres de Calderón de la Barca

A continuación os enumeramos las mejores frases y más populares de Calderón de la Barca para que te inspiren en tu día a día:

1El caer no ha de quitar la gloria del haber subido.

2Es parentesco sin sangre una amistad verdadera.

3Vencer y perdonar, es vencer dos veces.

4Quien vive sin pensar, no puede decir que vive.

5Fingimos lo que somos; seamos lo que fingimos.

6¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.

7Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar.

8Que cuando el amor no es locura, no es amor.

9Nada me parece justo, en siendo contra mi gusto.

10En mundo tan singular, que el vivir sólo es soñar; y la experiencia me enseña que el hombre que vive, sueña lo que es, hasta despertar.

11Engañando al día de hoy y esperando el mañana.

12No hay loco de quien algo no pueda aprender el cuerdo.

13El honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios.

14Es admitido proverbio que el bueno para enemigo será para amigo bueno.

15Es centro del demonio el pecho del pecador.

16En este mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende.

17Vencerse a sí mismo un hombre es tan grande hazaña, que sólo el que es grande puede atreverse a ejecutarla.

18Dormid, dormid, mortales, que el grande y pequeño iguales son en los que les dura el sueño.

19¿Qué importa, pues, que el amor tenga del cielo el color, si tiene el mal del infierno?

20Dichas que se pierden son desdichas más grandes.

21Una pena imaginada es más que acontecida.

22Cuatro eses ha de tener el amor para ser perfecto: sabio, solo, solícito y secreto.

23La vida es un hermoso sueño y lo quiero vivir despacio.

24Porque en un pasado amor se olvida hasta la memoria.

25Y aun no cabe lo que siento en todo lo que no digo.

26Pequeño mundo soy, y en esto fundo, que en ser señor de mí, lo soy del mundo.

27Siempre que odio y amor compiten, es el amor el que vence.

28Tanto miedo tengo, que aun para huir valor no tengo.

29Para templar el daño, consejo muda el prudente.

30La majestad y la grandeza no está en ser uno señor, sino en que por tal le tengan.

31¿Y teniendo yo más alma, tengo menos libertad?

32No le des nunca consejos al que te pida dinero.

33Quien ama sin sentimiento, sonar hace el instrumento, pero no que suena bien.

34Razón, razón, ¿hasta cuándo el amor te ha de vencer?

35En los extremos del hado no hay hombre tan desdichado que no tenga un envidioso; ni hay hombre tan venturoso que no tenga un envidiado.

36O calla o algo di que mejor que callar sea.

37En la más noble lengua la propia alabanza es vil.

38Hay delitos tales, que atentas las leyes se los dejaron sin pronunciarles sentencia, por no prevenir que habría quien los cometiese.

39¿Qué importa errar lo menos quien ha acertado lo más?

40El cielo junta desiguales extremos.

41Es un examen muy fuerte, una experiencia muy nueva y muy rigurosa prueba, poner al que está mortal en los labios el cristal, y decide que no beba.

42En las venturas de amor, dice el que más calla.

43Cuando son tan extraños los sucesos, la admiración disculpa los excesos.

44Estas que fueron pompa y alegría, despertando al albor de la mañana, a la tarde serán lástima vana, durmiendo en brazos de la noche fría.

45Nunca crece a ser grande el que sin desdichas crece.

46¡Oh que aprisa piensa un vehemente deseo que no hay más que lo que piensa!

47El valor es hijo de la prudencia, no de la temeridad.

48La fortuna no se vence con injusticia y venganza, porque antes se incita más.

49Muerte de amor son los celos, que no perdonan a nadie, ni por humilde le dejan, ni le respetan por grave.

50Del más hermoso clavel, pompa de un jardín ameno, el áspid saca veneno, la oficiosa abeja miel.

51La intención hace el agravio.

52Quien no sabe querer, sea mármol no mujer. A la que me quiere, quiero. A la que me olvida, olvido.

53Engañando el día de hoy y esperando el de mañana.

54La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.

55En la vida un camino que al nacer empezamos y al vivir proseguimos y aún no tiene fin cuando morimos.

56Quien daña el saber, homicida es de sí mismo.

57La guerra es casarse: todo en uno, en este tiempo.

58Si la neutralidad sigo, a andar solo me condeno, porque el neutral nunca es bueno para amigo ni enemigo.

59Que el hacer paces también suelen ser triunfos de guerra.

60No hay ausencia sin celos.

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