✓ 60 frases de Benjamin Franklin inolvidables ✓

Las frases más emblemáticas y virtuosas del político e inventor Benjamin Franklin.
El padre de Estados Unidos, Benjamin Franklin | Wikimedia Commins

 

Benjamin Franklin nació en Boston en 1706 y fue un político, científico e inventor. Está considerado como uno de los Padres fundadores de los Estados Unidos y ganó el título de “The First American”, por su incansable campaña para conseguir la unidad colonial.

Tuvo una vida repleta de éxitos científicos y políticos, y su imagen se ha acuñado en los billetes de 100$, en buques de guerra y en innumerables instituciones educativas y culturales. Las frases de Benjamin Franklin han sido valoradas y reconocidas a lo largo de la historia por su sabiduría y conocimiento.

Frases célebres de Benjamin Franklin

A continuación os presentamos las frases más populares y reconocidas que Benjamin Franklin dictó durante toda su vida. 

 

1Presta dinero a tu enemigo y lo ganarás a él; préstalo a tu amigo y lo perderás.

2Con la paciencia y la tranquilidad se logra todo y algo más.

3De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.

4La alegría es la piedra filosofal que todo lo convierte en oro.

5Vacía tu bolsillo en tu mente, y tu mente llenará tu bolsillo.

6Jamás hubo una guerra buena o una paz mala.

7El que vive de esperanzas corre el riesgo de morirse de hambre.

8¿Amas la vida? No desperdicies el tiempo porque es la sustancia de que está hecha.

9La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.

10Tómate tiempo en escoger un amigo, pero sé más lento aún en cambiarlo.

11La cerveza es la prueba de que Dios nos ama y desea nuestra felicidad.

12Aquél que se ama a sí mismo no tiene rival ninguno.

13Aquellos que renunciarían a la libertad esencial para comprar un poco de seguridad temporal no merecen libertad ni seguridad.

14Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.

15Cuando reflexiono, cosa que hago frecuentemente, sobre la felicidad de que he disfrutado, a veces me digo a mí mismo que si se me ofreciera de nuevo exactamente la misma vida, la volvería a vivir de principio a fin. Todo lo que pediría, sería el privilegio de un autor que corrigiera en una segunda edición algunos errores de la primera.

16Así como hemos de rendir cuentas por cada palabra inoportuna, lo haremos también por cada silencio innecesario.

17Los faros son más útiles que las iglesias.

18Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo.

19El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.

20El hambre espía en la casa de los pobres, pero si la habitan personas trabajadoras, no se atreve a entrar.

21Después de tres días, el pescado y los invitados apestan.

22Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo siempre será un hermano.

23El tiempo perdido nunca se vuelve a encontrar; y lo que llamamos tiempo suficiente siempre es lo suficientemente poco.

24Un buen genio, en su propio país, es como el oro en una mina.

25Es mejor acostarse sin cenar, que levantarse con deudas.

26Hay tres amigos fieles: una esposa anciana, un perro viejo y dinero contante y sonante.

27Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios.

28La constancia obtiene las cosas más difíciles en poco tiempo.

29La democracia son dos lobos y un cordero votando sobre qué se va a comer. La libertad es un cordero bien armado impugnando la votación.

30La felicidad no se produce por grandes golpes de fortuna, que ocurren raras veces, sino por pequeñas ventajas que ocurren todos los días.

31La honradez reconocida es el más seguro de los juramentos.

32La forma de ver mediante la fe es cerrar el ojo de la razón.

33La necesidad nunca hizo buenos negocios.

34La oxidación por falta de uso gasta mucho más las herramientas que el propio trabajo.

35La pereza anda tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla.

36La pereza hace que todo sea difícil; el trabajo lo vuelve todo fácil.

37La rebelión ante los tiranos es obediencia a Dios.

38Las tres cosas más difíciles en este mundo son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.

39Leyes demasiado suaves nunca se obedecen; demasiado severas, nunca se ejecutan.

40Lo que empieza con cólera termina con vergüenza.

41Lo único real en este mundo es la muerte y los impuestos.

42No cambies la salud por la riqueza, ni la libertad por el poder.

43No hay inversión más rentable que la del conocimiento.

44Para ver con los ojos de la fe hay que cerrar los ojos de la razón.

45Si no quieres perderte en el olvido tan pronto como hayas muerto, escribe cosas dignas de leerse, o haz cosas dignas de escribirse.

46Si queréis ser ricos no aprendáis solamente a saber cómo se gana, sino también cómo se ahorra.

47Si quieres saber el valor del dinero, trata de conseguirlo prestado.

48Sólo un pueblo virtuoso es capaz de vivir en libertad. A medida que las naciones se hacen corruptas y viciosas, aumenta su necesidad de amos.

49Sólo el hombre íntegro es capaz de confesar sus faltas y de reconocer sus errores.

50Ten tus ojos bien abiertos antes del matrimonio y medio cerrados después de él.

51Donde mora la libertad, allí está mi patria.

52La llave que se usa constantemente reluce como plata: no usándola se llena de herrumbre. Lo mismo pasa con el entendimiento.

53Tres podrían guardar un secreto si dos de ellos hubieran muerto.

54El mejor médico es el que conoce la inutilidad de la mayor parte de las medicinas.

55El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.

56Más de un hombre hubiera sido peor si su fortuna hubiese sido mejor.

57Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que practica; la otra mitad practica lo que censura; el resto siempre dice y hace lo que debe.

58Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.

59La peor decisión es la indecisión.

60Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco.

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